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Las motos de supercross están pensadas para conseguir grandes saltos y excelentes aceleraciones.
Sus rasgos son notables en cuanto al conjunto del motor, las suspensiones y la caja de cambios.
Los motores en supercross acostumbran a entregar toda la potencia de golpe. Son muy violentos y
eso los convierte en ideales para los circuitos del campeonato. Además, la relación de cambio se
prepara para las exigencias de los pilotos en las reviradas pistas y en los impresionantes
saltos.
Las cajas de cambio se adecuan a estas necesidades alargando las primeras
marchas y
acortando
las más largas, por lo que se consigue una relación de cambio
cerrada que permite
alcanzar
velocidades de hasta 90 km/h.
La dureza de las suspensiones es también un elemento característico de esta categoría.
Para poder mejorar la estabilidad de las motos en los grandes saltos y en las zonas bacheadas, se usa
unos reglajes de suspensión muy dura para impedir que la máquina rebote en exceso y optimizar también
el uso de la potencia.
El peso de las motos se reduce al prescindir de los elementos de iluminación y el conjunto total ronda los 100 kg.
La relación de cambio es más corta en la motocicleta de supercross indoor porque las rectas del trazado son menos largas y los pilotos necesitan una mejor aceleración y no tanta velocidad punta. |